Molino, reapareció 4 meses después / murciamania.com
Tablas en una fría tarde desapacible como el juego que Real Murcia y Cádiz ofrecieron a los casi 7.800 aficionados que se acercaron a ver el duelo de la jornada entre el primero y el tercer clasificado. Ambos conjuntos jugaron a los golpes y a imponer su juego. Sin conseguirlo ninguno de los dos, prácticamente fue un partido anodino y sin ocasiones por parte de ambos.
En la primera parte el Cádiz aguardaba con paciencia el balón y el Real Murcia no sabía salir jugando el esférico sin pasar por toda la defensa en busca de unos huecos que en pocas ocasiones se abrieron durante el partido.
Un rival rocoso, que hace honor a su posición, se limitó a esperar al conjunto de Iñaki Alonso que perdió con su táctica, obligada por otra parte, contra el último entrenador del Real Murcia en Segunda A. La velocidad brilló por su ausencia y el inoperante Pedro poco pudo hacer, al igual que Cañadas o el islote perdido en el área cadista, Chando. La falta de ritmo y la ausencia de Richi no dejaron ver una buena cara en la primera mitad y sobre todo en la segunda que comenzó de la misma manera solo que con el Cádiz más al acecho.
Así tuvo una ocasión mano a mano con un solo defensor tras el frustrado saque de esquina que iba a dejar un dos para uno que finalmente, y con Alberto ya batido, sacó Óscar Sánchez obligándose a tirar al suelo para despejar un balón que se colaba por la base del poste derecho.
Los cambios no salieron tan bien como 7 días antes en Roquetas de Mar, y aunque hubo más profundidad el campo, el Cádiz parecía haberle tomado nota a un infortunado Albiol que tuvo una de sus peores actuaciones y quedó completamente a merced de su rival. Contrastando con un buen Dani Aquino en la primera mitad.
En el 70 un balón muerto en la frontal del área fue disparado por Cifu, y pese a rebotar en Óscar Sánchez, se coló dentro. De ahí al final no pasó absolutamente nada, porque era la tarde donde el Real Murcia tenía solo una bala, y esta salió del banquillo y de la enfermería. Corría el 94, y el tiempo extra estaba rebasado. Molino cogió un balón que le vino al pie desde el despeje del balón en el área, y sin pensarlo mucho delineó una parabola perfecta por el único sitio por donde el portero no podría llegar. Fueron unas milésimas de desasosiego, en tanto no bajaba un balón que quitó las telarañas de la portería y enloqueció a una Nueva Condomina que nunca le dio la espalda al equipo.
Ficha técnica
Real Murcia: Alberto, Mario Marín (Molino, 75), Gotor, Amaya, Óscar Sánchez, Aguilera, Cañadas, Albiol, Pedro (Isaac, 58), Aquino (Kike, 65') y Chando.
Cádiz: Dani, Cifu, Baquero, Silva, Raúl López, José Miguel (Cortés, 65), Jurado, Caballero, Enrique (Velasco, 63), López Silva (Serrano, 77) y Pachón.
Goles: 0-1. Cifu (70). 1-1. Molino (94).
Árbitro: Ortiz Blanco. Amarillas a Cañadas y al cadista Jurado. Pésima actuación, muy permisivo.
|